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La práctica que revolucionó nuestro cuidado de la piel

Sabías que tu piel es el órgano más grande de tu cuerpo? Si, lo es, y así mismo es la puerta de entrada hacia tu interior.

Lo que pones en contacto con tu piel, se absorbe a través de ella y entra a tu organismo. Cómo cuidas y nutres tu piel tiene un impacto directo en tu bienestar. A continuación compartimos la técnica que revolucionó nuestro cuidado de la piel. Ensáyala y cuéntanos qué te parece.

Abhyanga (se pronuncia abianga :)) –  o en otras palabras, se trata de un masaje personal sobre toda tu piel. Simple. 

Quieres saber de qué se trata? Aquí te contamos.

¿Qué tal sería empezar el día, todos los días, con 15 minutos de conexión contigo mismo, con tu cuerpo, con tu interior?

En este artículo te contamos todo acerca de la tradicional práctica ayurvédica conocida como Abhyanda, parte de la rutina diaria recomendada para empezar el día en equilibrio. Abhyanga es una práctica relajante de masaje, realizada con aceite cálido, en el cuerpo, diseñada para calmar el estrés acumulado y eliminar las toxinas del cuerpo. Esta práctica mantiene tu piel súper bien humectada, suave, flexible y brillante (en el buen sentido de la palabra!). Aquí te compartimos los principales 9 beneficios de esta maravillosa práctica:

  • Alivia la fatiga y aumenta los niveles de resistencia, a través del día.
  • Mejora la circulación, especialmente en el sistema linfático, apoyando y fortaleciendo el funcionamiento inmune.
  • Relajante.
  • Mantiene una óptima movilidad de las articulaciones.
  • Aumenta la claridad mental.
  • Mejora de la eliminación.
  • Piel más suave, flexible y brillante.
  • Sueño más profundo en la noche.
  • Protege de las emociones negativas, como el miedo y la ansiedad.

Abhyanga se realiza tradicionalmente en la mañana, antes del baño o la ducha.

Importante: qué aceite usar para esta práctica?

  • Aceite completamente natural, sin químicos (recuerda que tu piel lo abosrbe todo y no queremos esos químicos dentro de tu cuerpo). Recomendamos el acite de coco (bendito!), ajonjolí, almendras, girasol. Recuerda que este aceite debe ser libre de aromas, fragancis artificiales, entre más natural, mayores los beneficios.

Instrucciones:

Antes de bañarse aplica el aceite calente (temperatura superior a la del cuerpo, agradable, no muy caliente) por todo el cuerpo. Una capa delgada es todo lo que se necesita. Use movimientos largos en las extremidades y movimientos circulares en las articulaciones, seguido de una ducha caliente y un enjuague con agua fría. Mientras te duchas no trates de quitarte el aceite con jabón, el aceite vegetal es un limpiador natural de la piel y el agua caliente lo remueve casi todo, dejando la piel con una sensación suave y lisa.

Termina tu ducha o baño enjuagándote con agua fría. Un enjuague con agua fría, después de una ducha o baño, estimula y fortalece el sistema inmunológico y la desintoxicación del cuerpo. Energéticamente, hacer un enjuague frío sella la superficie del cuerpo, haciendo que el calor y el prana (energía vital) del cuerpo se conservan y fortalecen tu sistema inmune.

Esta rutina cambiará tu vida: 

  • Calienta la cantidad de aceite que vayas a usar. (1 minuto)
  • Masaje con aceite (8 minutos)
  • Taza de té – mientras tienes el aceite en el cuerpo (3 minutos)
  • Ducha / baño con agua caliente y enjuague con agua fría.

Nota adicional para las mamás Namasté:

Namasté siempre contigo…

Para el bebé, Abhyanga calma el sistema nervioso central y es ideal después de su baño por la noche para promover un sueño sano, una mejor digestión, una adecuada eliminación y un sistema inmune fuerte. Este masaje de aceite caliente puede aliviar y calmar a tu bebé antes de dormir (cuando tu bebé duerme mejor, tú duermes mejor).

  • Después de su baño, acuesta al bebé en una superficie blanda, en un lugar cálido y acogedor, y empieza a hablarle amorosamente.
  • Frota una cantidad generosa de aceite caliente (no demasiado) en tus manos (orgánico, sin tostar)
  • Comienza con el cuero cabelludo del bebé, teniendo cuidado de no presionar la fontanela , el punto blando en la parte superior de la cabeza.
  • Masajea el cuello y los hombros y luego pasa suavemente al torso. Sigue con su pecho, haciendo pequeños patrones de figuras de ocho (8).
  • Frota el vientre en el sentido de las manecillas del reloj; con ayudas a tu bebé en el proceso digestivos.
  • Masajea la espalda recorriendo, con tus manos, la columna vertebral.
  • Frota nalgas e ingle, suavemente. Trazos verticales en las piernas, a lo largo de los músculos, y movimientos circulares, alrededor de las articulaciones. Lo mismo con los brazos.

¿Qué tal sería empezar el día, todos los días, con 15 minutos de conexión contigo mismo, con tu cuerpo, con tu interior?

La vida es hoy. Que hoy sea tu primer día de abhyanga. Cuéntanos qué tal. Si tienes preguntas, aquí estamos!

Namasté

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